Taller de Relatos 16.- Curso 2009-2010
Un cocodrilo pide sal
Estaba en mi casa, cuando de repente oí que llamaban a la puerta. Era un cocodrilo que me pedía sal.
-¡Hola , buenos días !, ¿me podría dar sal?.
Cerré pronto la puerta porque me daba miedo.
Al día siguiente llamaron nuevamente a la puerta y miré por la mirilla; era el cocodrilo que volvía a pedirme sal.
-Vamos, échame sal, soy el cocodrilo de la suerte, si me echas sal te ocurrirá una cosa buena.
Sin dudarlo, le dí sal.
Unos días después, iba paseando por la calle cuando, de repente, me encontré un boleto de la lotería y vi que el sorteo era esa noche. Cuando llegó la noche encendí la tele y vi que mi boleto era el ganador.
Al día siguiente fuí a darle las gracias y él me respondió:
-Gracias a tí por confiar en mí.
Daniel Molina.-4º de Primaria
